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Basilea, una ciudad tranquila.

¡Hola viajer@s! Hace mucho que no escribo…entre unas cosas y otras no me da la vida para hacer todo lo que quiero😅

Hace unas semanas usamos el regalo que me hizo Manu por Reyes, ¡nos fuimos de viaje a Alsacia! Aterrizamos en el aeropuerto de Basilea-Mulhouse-Friburgo, conocido como Euroairport. Este aeropuerto, aunque se encuentra en Francia, está cerca de las fronteras de Suiza y Alemania así que decidimos pasar el primer día de nuestro viaje en Basilea.

Basilea se encuentra a aproximadamente 10-15 minutos del aeropuerto. Para llegar al centro de Basilea deberéis de salir por las indicaciones que se muestran en el aeropuerto hacia Suiza. Una vez fuera del aeropuerto tenéis que coger la línea 50 del bus urbano. El precio del billete es de 4.70 francos suizos, en el aeropuerto disponéis de establecimiento para poder cambiar el dinero, y el recorrido hasta la estación principal de Basilea (Basel SBB) dura entre 15-20 minutos. La línea 50 está adaptada para personas con movilidad reducida.

Una vez llegados a la estación nos dirigimos a nuestro alojamiento. El alojamiento lo cogimos a través de Airbnb y se encuentra a aproximadamente 8 minutos andando de Basel SBB. El alojamiento tiene la entrada y un ascensor accesible. Por cierto, ¡flipamos con la entrada al edificio! Esto nos pareció muy curioso y una forma de facilitarle a las personas con movilidad reducida el acceso a los edificios.

El piso es grande, la habitación es amplia y el baño, a pesar de no estar adaptado, cuenta con bañera. Como sólo era para una noche tampoco le dimos mucha importancia a que no contase con un baño amplio y accesible. Nuestro anfitrión fue muy amable con nosotros, nos invitó a un té (me debió de ver cara de frio jaja) y después nos hizo un tour por Basilea. Si viajáis a Basilea os lo aconsejo 100%, en el caso de queráis contactar con él para alojaros no dudéis en mandarme un correo 😉

Nuestro tour empezó en Steinenvorstadt, calle conocida como “la calle del Cine”. Se podría decir que nuestro alojamiento se ubicaba al inicio de esta vía llena de restaurantes, cines, establecimientos para tomar algo,…

Seguimos nuestro trayecto hasta Marktplatz pasando por Barfüsserplatz, el centro de Basilea, mientras dejamos en uno de sus laterales una iglesia que en la actualidad funciona como Museo histórico. Nos adentramos por su sorprendente casco antiguo, esta zona se conoce como Altstadt Grossbasel y se sitúa a la parte izquierda del río Rin, siendo una de las zonas más bonitas de todo Basilea, al menos para nosotros. El acceso por esta zona en silla de ruedas se dificulta por los desniveles que presenta y el pavimento empedrado siendo necesaria la ayuda de una persona.

 

 

Muchas de las casas que nos encontramos, sobre todo por la zona vieja de esta ciudad, tienen en su fachada la fecha de construcción, algo que nos pareció realmente curioso.

 

Dejamos esta zona que nos enamoró por sus casas y por la tranquilidad que la rodeaba para llegar a Marktplatz o Plazoleta del Mercado, que está dominada  por el Ayuntamiento de Basilea. Este es conocido como Rathaus o Roothuus, que en el dialecto alemán de Basilea significa “ayuntamiento” sonando también como “casa roja”, un juego de palabras que hace referencia a su colorida fachada. Este edificio tiene 500 años de antigüedad y sus pinturas y bellos adornos hacen de este lugar un punto de interés turístico. No os olvidéis de visitar su interior, la entrada es gratuita y si el exterior os ha llamado la atención el interior no os va a dejar indiferentes.

Seguimos nuestro camino hacia el casco antiguo de Kleinbasel, situado a la parte derecha del Rin y a la cual llegamos atravesando el río por el Mittlere Brücke. Este puente, inaugurado en el 1226,  es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad y uno de los pasos del Rin más antiguos que existen entre el lago de Constanza y el mar del Norte.

 

El distrito de Kleinbasel era conocido antiguamente como la “Basilea menor”, una zona en la que solía residir la gente con pocos recursos. Actualmente esta parte es una de las más populares y cuenta con una gran cantidad de restaurantes, tiendas,…

Tras cruzar el puente y dar una vuelta por esta zona decidimos hacer una parada y comer. Nos encontramos con un McDonald´s y pensamos que era una buena opción low cost pero ¡error! Comer en Suiza es carísimo 😓

Como nuestra idea era picar algo y seguir de turismo pedimos 3 hamburguesas de pollo sin menú. Las tres hamburguesas nos costaron 18 francos suizos 😅

Después de comer paseamos por la orilla del Rin, una zona muy bonita y tranquila para sentarte a comer, leer un libro o simplemente para relajarte.

Descansamos un poco y nos dirigimos a uno de los monumentos más importantes de Basilea que nos quedaba por ver, la Basler Münster o la catedral de Basilea.

La catedral, de estilo románico y gótico fue construida entre 1019 y 1500. Alrededor de ella se encuentra la plaza Pfalz, nombre que lleva también el mirador que nos encontramos detrás de la iglesia.

 

Desde la terraza obtenemos unas vistas espectaculares de Basilea.

La entrada al edificio es gratuita, pero debéis de tener cuidado con los horarios de visita, ya que suelen cerrar temprano, en este caso a las 17 h por lo que nosotros nos quedamos sin poder visitar el interior de la catedral.

El pavimento por esta zona es empedrado lo que nos dificulta un poco recorrer de forma autónoma esta zona. Justo en la plaza, enfrente de la catedral, hay un edificio que hace esquina que cuenta con WC públicos y adaptados.

Seguimos nuestro camino hacia una de las fuentes más famosas de esta ciudad, la Tinguely Brunnen. Esta obra construida en 1977 por Jean Tinguely está compuesta por diversas esculturas mecánicas. La idea del escultor era representar con estas figuras de hierro en constante movimiento una conversación permanente entre actores, bailarines, mimos,… que en su día tuvieron en este mismo lugar ya que antiguamente en esta zona se encontraba el teatro de la ciudad.

Es curioso y sorprendente, ¿no os lo parece?

Cerca de la fuente nos encontramos con Elisabethenkirche, un templo de arquitectura gótica del renacimiento del siglo XIX que alberga entre sus paredes un Café-Bar. A Manu le encanta probar las cervezas de los distintos países que visitamos así que nos pareció un sitio curioso para degustar una cerveza 🍻😉

 

Al finalizar nuestro día decidimos parar en un supermercado a comprar nuestra cena. El supermercado Coop, es una cooperativa suiza de consumo. Los precios son altísimos pero mucho más económico que comer en un restaurante. Nos decantamos por una especie de sándwich horneado de salami y cubierto de una especie de crema y queso. El precio de cada uno es de 4.60 francos suizos pero al menos estaban buenos y tenían mejor pinta que los que venían empaquetados 😂😂

Después de un día tan intenso nos dirigimos a descansar, al día siguiente teníamos que madrugar para llegar a nuestro segundo destino.

➡Como datos importantes deciros:

  • Basilea no entra dentro del Roaming, tened cuidado una vez que lleguéis al aeropuerto ya que una vez que paséis a zona Suiza os empezarán a cobrar los datos, al menos con Yoigo.
  • Suiza cuenta con la mejor calidad de agua potable del mundo. En Basilea os encontraréis con una gran cantidad de fuentes con agua potable en dónde podréis rellenar vuestras botellas 😊

 

 

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