Asturias,  España,  Viajes

De ruta por Gijón y Oviedo, en dónde ver escanciar sidra es todo un lujo.

¡Hola viajer@s! ¡Ya estamos aquí de nuevo! Este fin de semana nos fuimos de escapada con unos amigos a Asturias.

Nuestra primera parada fue Gijón. El tiempo no nos acompañaba, llovía, el cielo estaba gris,…pero eso no nos impidió poder disfrutar de una de las zonas más bellas de Gijón, Cimadevilla. Situada en el casco histórico de la ciudad esta zona es una de las más bonitas de Gijón. Su entorno es espectacular, asentada cerca del mar, sorprendiéndonos con sus coloridas casas y sus pequeñas callejuelas.

Sin embargo, está zona cuenta con bastantes pendientes y pavimento empedrado, lo que nos dificulta un poco para pasear con la silla de ruedas sin contar con una ayuda. Bajando por sus calles nos encontramos con el puerto Deportivo y con el Monumento a Don Pelayo, el emblema de Gijón, un homenaje al primer rey astur.

En esta plaza se encuentra también el Palacio de Revillagigedo que data del siglo XVIII y que nos sorprende por su belleza barroca. Actualmente es un Centro Internacional de Arte Contemporáneo.

Si nos adentramos por el arco que nos encontramos detrás de la estatua llegamos a Plaza Mayor, regentada por el Ayuntamiento.

La plaza fue diseñada en 1852, albergando a lo largo del año diferentes eventos importantes como los pregones de las fiestas, concursos, mercadillos de artesanía,… Nos encontramos también con una gran variedad de restaurantes y de sidrerías.

Esta zona es bastante más llana y peatonal, de forma que acceder con la silla de ruedas de forma autónoma es factible.

Para comer decidimos ir a La Nueva Piedra, ya que tenía muy buenas referencias de este restaurante, pero llegamos y estaba lleno así que tuvimos que buscar otra opción.
Comimos en Café Mayerling, un restaurante en la calle Corrida que nos ofrece un menú variado por 15 euros, además de platos combinados, hamburguesas, pizzas,…el lugar cuenta con dos plantas, es pequeñito pero acogedor, ponen mucha cantidad y todo está delicioso😋

No tiene baño adaptado pero cerca tenemos un Burguer King con entrada y baño accesible 😉

Después de comer dimos una pequeña vuelta y nos dirigimos hacia el coche para seguir con nuestra ruta.

¡Llegamos a Oviedo! Dimos un poco de vueltas hasta encontrar aparcamiento pero cerca del hotel hay varios aparcamientos para personas con diversidad funcional ♿

Nos alojamos en Exe Hotel El Magistral Oviedo. El acceso al hotel cuenta con un pequeño escalón y la ducha, aunque es a ras de suelo, no tiene barras de apoyo. Nos facilitaron una habitación muy amplia con un pequeño saloncito y con un baño bastante espacioso.

Después de dejar las cosas nos fuimos a dar una vuelta por la calle Gascona y la zona de los vinos. A pocos minutos andando de nuestro hotel nos topamos con la calle Gascona, una de las más emblemáticas de Oviedo, también conocida como el Bulevar de la Sidra y situada en pleno corazón de la ciudad. A lo largo de ella nos encontramos con numerosas sidrerías de ahí que desprenda ese singular olor a sidra. Tiene bastante pendiente, por lo que dependiendo de cada uno igual se necesita de ayuda para bajarla con la silla.

De camino nos encontramos con la Iglesia de San Juan el Real, una pequeña basílica que nos llama la atención por su ornamentado. Su estilo historicista ecléctico contiene formas neorrománicas y bizantinas. El templo data de 1912-1915 y se la conoce como la “Catedral del Ensanche”. La catedral cuenta con una rampa para poder acceder a ella.

Para finalizar el día de hoy acabamos en la zona de los vinos con la idea de tapear un poco. Tenemos una gran variedad de bares por esta zona y, a pesar de la noche lloviosa que estábamos teniendo estaba todo abarrotado.

Como recomendación me gustaría nombraros La Dicha, un bar restaurante con entrada y baño accesible, aunque para llegar a las mesas de arriba hay que solventar 3-4 escaleras. El personal es muy amable y el jefe se preocupó de que estuviésemos en todo momento cómodos, además ponen muy buenas tapas 😉

Al día siguiente, después de desayunar en el hotel, nos fuimos a dar un paseo por Oviedo.
Cerca del hotel encontramos la catedral. La catedral de esta ciudad es de estilo gótico, comenzando a construirse a finales del siglo XIII. Sin embargo, aunque por fuera no resulta tan espectacular, por dentro nos ha parecido de lo más bonita.

Subimos por la Calle Rúa, seguimos todo recto y vamos a dar a la Plaza de la Constitución que junto con la Plaza de la Catedral es una de las más importantes de la ciudad. En la plaza destacan el edificio del Ayuntamiento y la Iglesia de San Isidoro El Real.

Esta zona tiene mucho ambiente por sus sidrerías, restaurantes, tiendas,…pero además, los jueves, sábados y domingos a la mañana ponen un mercadillo.

Contamos con algunas cuestas, quizá la más compleja sea la que tenemos que subir desde la plaza de la catedral, pero el resto del camino se hace llevadero.

Para acabar el día fuimos a comer a «Huevos Rotos” justo enfrente de la Plaza de la Catedral. En este restaurante cualquier cosa que pidas la puedes acompañar con huevos caseros. El lugar no está mal, la entrada es accesible pero contamos con escaleras para acceder al baño. En cuanto a la comida, el cachopo no es de los mejores que he probado en Asturias, pero al menos de tamaño está bien. Yo me decanté por tallarines mexicanos, si amáis el picante os los aconsejo.

Aquí se acabó nuestra escapada de fin de semana así que ahora toca pensar en la próxima 😜

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