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Lazise y Verona-Parte IV

El hotel Johnson nos incluía el desayuno, así que después de desayunar en Peschiera nos fuimos hacia Lazise, un hermoso pueblo perteneciente a la provincia de Verona. Además, pasear con silla de ruedas por Lazise es muy cómodo, es llano y el centro histórico es peatonal.

Para acceder al centro de Lazise se necesita del permiso, ya que es zona ZTL. En la calle Lungolago Marconi, enfrente del lago, hay dos aparcamientos para personas con dicapacidad.

Era domingo y alrededor del paseo había varios puestos artesanales. Estuvimos paseando por esta zona y sobre las 12 nos pusimos en marcha camino a Verona.

En Verona nos alojamos en Aurelia Rooms. Tiene habitaciones anexas situadas a escasos metros del hotel. El ascensor es pequeño y es complicado acceder con silla de ruedas, dependiendo del ancho de la silla es posible que se necesite de la ayuda de otra persona. Nuestra habitación era anexa, debido a un error mío no era adaptada, de todos modos la habitación era amplia.

En la calle Corso Porta Nuova, donde se sitúa el hotel, hay varios aparcamientos para personas con diversidad funcional.

Después de dejar las maletas nos dirigimos a la Piazza Bra. Me llamó la atención el cartel de un establecimiento que contaba con un pequeño bordillo. En él,  indicaban a las personas con movilidad reducida, que si necesitaban ayuda para acceder se la solicitasen al personal.

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Otro estacionamiento para personas con discapacidad es en la Via dei Mutilati a dos pasos de la Piazza Bra. Cruzando los arcos nos encontramos con la plaza más grande de Verona. Es una plaza con mucho encanto y enfrente de ella se sitúa la Arena.

El anfiteatro es accesible y cuenta con baños adaptados en su interior, siendo la entrada gratuita para la persona con discapacidad y su acompañante.

Se acercaba la hora de comer, así que nos pusimos a buscar un sitio de “pizza al taglio” de camino a Castelvecchio. En Pizza Doge cogimos dos trozos de pizza de prosciutto y patata, muy recomendable. Los dos trozos como este nos costaron 11 euros.

20180923_142541Después de comer nos acercamos a Castelvecchio, una fortificación que cuenta con uno de los museos más importantes de la ciudad de Verona.

Callejeamos un poco y nos dirigimos a la Casa de Julieta y a la de Romeo. La casa de Romeo se encuentra un poco más escondida y es menos visitada que la de Julieta, en la que suele haber más aglomeración y junto al empedrado del pavimento se dificulta un poco el acceso sin ayuda.

En nuestro paseo decidimos hacer un descanso en la terraza del Caffè Rialto, pedimos tres cervezas medianas y una pequeña que nos acompañaron con unas patatas fritas y unas aceitunas. Al lado teníamos la Porta Borsari que antiguamente era la principal entrada de la ciudad.

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Mientras paseábamos escuchamos a un grupo de turistas hablar del «pozzo dell’amore», no sabemos como pero callejeando llegamos a él. Se encuentra en Vicoletto cieco Pozzo San Marco y es menos concurrido que el pozo del amor que se encuentra en el patio de la casa de Julieta.

De vuelta a nuestro alojamiento nos acercamos a Piazza delle Erbe, la plaza más vieja de Verona situada en la zona del antiguo foro romano. Justo al lado de la plaza hay otro aparcamiento para personas con diversidad funcional.

En definitiva, Verona nos gustó mucho. Me pareció una ciudad con mucho encanto, accesible, llana y sin apenas bordillos.

 

 

 

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