Asturias,  España,  Europa,  Viajes

Descenso del Sella-Lagos de Covadonga. Parte II

Ayer os había hablado de la casa rural La Terrentosa, que se encuentra en un barrio de Gamonedo. Es un poco complicado de llegar, sobre todo porque íbamos muy cansados, pero merece la pena.

La dueña de la casa nos recibió muy amablemente, nos enseñó las dos posibilidades que teníamos para que estuviésemos más cómodos, incluso nos dio la opción de quedarnos cada pareja en un apartamento.

La primera alternativa era un apartamento de dos pisos con tres habitaciones, dos baños, cocina-salón y un balcón en una de las habitaciones superiores. La segunda era un apartamento accesible con cocina-salón, un sofá cama, una habitación y un baño amplio y adaptado con ducha a ras de suelo. Sin embargo, como sólo era para una noche, decidimos quedarnos con la primera opción.

Ambos alojamientos están muy bien cuidados, son nuevos y poco a poco están añadiendo más cosas. Al día siguiente decidimos desayunar en una mesita que hay al lado de la entrada, el sol brillaba y las vistas, sobre todo, son espectaculares. Nos hubiese encantado quedarnos más tiempo.

Después de desayunar, recoger nuestras cosas y despedirnos de la dueña, emprendimos nuestro viaje hacia los Lagos de Covadonga.

Los Lagos de Covadonga están dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa (Asturias). Son unas lagunas glaciares formadas por tres lagos: Enol, La Ercina, y Bricial. Este último sólo tiene agua cuando se produce el deshielo en la montaña.

Para acceder a los lagos hay una serie de fechas (temporada alta) en la que sólo se puede acceder en taxi y transporte público. Sin embargo, aquellas personas que dispongan del certificado de discapacidad (tarjeta azul), pueden acercarse en su propio coche enseñando dicho certificado en la entrada. Allí estuvimos un rato, paseando, observando el paisaje tan impresionante que teníamos enfrente,…

Si vais con tiempo creo que el Santuario de Covadonga merece la pena, nosotros no pudimos ir pero desde la carretera se puede ver y tiene que ser increíble.

Nuestro fin de semana llegaba a su fin. A la hora de comer fuimos hacia Cangas de Onís, ya que los restaurantes que se encontraban por allí estaban llenos. Paramos en Sidreria Parrilla Casa Román, situada al lado de la carretera. Tiene aparcamiento, es accesible y tiene aseo para personas con movilidad reducida. Se come muy bien, la comida es abundante, por lo que la mejor opción es pedir para compartir. Los camareros son muy agradables y la comida muy rica, recomendable el cachopo.

Después de esta escapada tan esperada cada uno retomó su camino…Esperemos que pronto pueda deleitaros con otras historias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *