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Sirmione y Peschiera-Parte III

Antes de partir hacía Sirmione desayunamos en el Bar Selene Di Di Mauro Pietro, un bar al lado de nuestro alojamiento en donde tienen unos cornetto con nutella muy ricos.

De Milán a Sirmione, evitando peajes, hay aproximadamente dos horas. Para acceder a Sirmione en coche también es necesario contar con permiso, sin embargo, antes de Castello Scaligero hay una gran variedad de parkings.

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Nuestra idea era dejar el coche en Piazzale Porto, una plaza que hay a mano izquierda enfrente de Castello Scaligero, ya que cuenta con cuatro plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida. Sin embargo, ese día había un evento, por lo que la Policia Local nos indicó que podíamos dejar el coche en zona azul sin coste alguno. Justo en la plaza, a mano izquierda, se encuentra un puesto de Policia Local, para acceder a la zona ZTL basta con enseñar la tarjeta de discapacidad.

El Castello Scaligero es una fortaleza de la era Scaligeri, una dinastía que gobernó la ciudad de Verona durante 118 años. La entrada para las personas con discapacidad y acompañante es gratuita, accesible la planta baja aunque hay algunas escaleras para acceder a sus laterales.

Después de visitar el castillo fuimos dando un paseo por el pueblo. Es un pueblo con mucho encanto, aunque el suelo es de adoquines y se hace un poco incómodo para ir en silla de ruedas, merece la pena.

Nuestra segunda parada era visitar las Grotte di Catullo, una villa romana construida entre finales del I a.C. y comienzos del siglo I d.C., las grutas se encuentran en el extremo de la península y hay unas vistas espectaculares.

Para acceder a ellas, las personas con movilidad reducida, deben de tomar el camino que hay al lado derecho. Hay una señal que indica donde se sitúa el museo arqueológico y ese es el camino que se debe de coger para que el paseo sea, al menos, un 90% accesible. Nosotros nos equivocamos de camino, gran error, Manu me tuvo que subir alrededor de 40 escaleras empinadas para acceder a la zona de arriba. Informaros también de que las grutas cuentan con baños accesibles.

Llegaba la hora de comer y nos pusimos a buscar una zona para disfrutar de nuestro bocadillo. A mano izquierda del camino que lleva a las grutas, hay un parque que dispone de bancos. El paisaje es muy bonito así que nos decantamos por pararnos en esa zona.

Después de comer seguimos bajando hacia el pueblo. Nos paramos a tomar unas cervezas que nos las acompañaron con unas patatas fritas.

Tras visitar Sirmione nos dirigimos a Peschiera del Garda, que se encuentra a 25 minutos aproximadamente. En Peschiera nos alojamos en el Hotel Johnson. El hotel cuenta con una planta baja, que fue en la que nos alojamos, con habitaciones adaptadas. La habitación es pequeña aunque para una noche no está mal. El baño es amplio, cuenta con ducha a ras de suelo, pero no cuenta con los agarres necesarios para poder hacer el traspaso.

Dejamos las cosas y nos fuimos a dar un paseo por Peschiera. Del hotel a la zona centro se puede ir andando, es llano, accesible y queda a 8 minutos aproximadamente andando.

La zona por la que andamos es peatonal, y para acceder a Peschiera también hay que solicitar permiso. Como no sabíamos si la zona por la que íbamos a pasar era ZTL nosotros lo solicitamos. Sin embargo, creo que hasta el hotel no atraviesas la ZTL y desde el hotel se puede ir andando.

Para cenar buscamos un sitio cómodo y con terraza. Cenamos en Gustosa Bar Risto Peschiera. Pedimos una pizza diavola, spaghetti con pomodoro y bálsamo, y dos cervezas, una pequeña y otra mediana. Tanto la pizza como los spaghetti estaban muy deliciosos.

 

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